El pulgar amenazo con despertar algun dia,
regordete omnipotente,
depravado angelical del vecindario.
Solo siempre tras la felicidad inventada,
mal mentada, obsoleta y triste
declama un destino, fin al fin sin destino.
No importan antiguos anhelos,
recelos, noches turbias…. no importa,
el pulgar azoto su uña hacia la tierra.
Algún nuevo comienzo espera.