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sábado, 7 de julio de 2012
Vicisitudes
Se le vino al humo con un palo entre las manos.
Intentó golpearla varias veces, pero no pudo.
Cuando le gritó "no mamá, no me pegués"
la abrazó con toda la fuerza que podía
como si hubiera vivido tres vidas juntas.
La explosión llenó de flores el lugar,
y no se supo mas de ellas, aunque cuentan,
que dos pístilos, aun bailotean en la villa.
miércoles, 4 de julio de 2012
IMPAGABLE AMOR MATERNAL
(verídico)
Por la tarde, antes de ir a buscar a mi hija del jardín maternal,
de paso por la casa de mis padres, le pregunto a mi madre antes de partir:
- "Estoy un poco desliñado ¿no?" (ya que volvía de trabajar un día agitado)
a lo que ella me responde:
- "y... te ves moderno".
Definitivamente pasé por mi casa antes de ir por mi hija,
para "desamodar" mi aspecto.
miércoles, 27 de junio de 2012
Deja vú
Aún despues de abrir sus ojos, seguía viendo su sueño.
Intentaba despertar sacudiéndole los hombros pero
el otro Diego sólo murmuraba la espesura condensada
en el frío, como una melodía silente en el espacio.
Decía de borrosas figuras de la misma persona,
de un nombre translucido y sin alma, deja vu,
huella del viento estelar proveniente de su boca.
No quedaba otra más que empezar a vagar, porque
en su recuerdo, aún le quedaban esperanzas vanas.
jueves, 24 de mayo de 2012
La ventana oxidada
La ventana oxidada
Desde la pequeña ventana oxidada, que por las tardes parece mecer el ambiente;
en una rara mezcla entre las plantas que la abuela de al lado con esmerada cadencia
despeja de marchitos (para que la luz llegue a su centro) y el viento
del norte cuando siembra su impaciencia antes de cada noche; miro en estos días
de Febrero como se confunden: mi habitación y mi dolor de cabeza.
Y es que la quietud aparente de este espacio ya no es relativa a nadie, a nada..
a mí... que como en un feriado sentimental ya no veo las formas mas allá del
recuerdo. Al menos este recuerdo que pasa siempre por las tardes.
Solía no entender cómo aquella planta podía no quedarse sin hojas, que aunque no tan diminuta, no era
lo suficientemente extensa. Por la anciana!, desde luego. Pero ¿cómo podía ser?
¿Cómo podía recordar a esa mujer sino mas que por sus tijeras? Pero... ¿todos los
días? En algún lugar, en algún momento debería quedar sólo un mustio desnudo. ¿Estaría ella ahí?
El pasillo, el viento, las hojas... aquella ondulada ventana oxidada?.
Y si ella viese al través este globo de carne consumiendose pensaría lo mismo.
Como podria ser, Tal vez. Mustio.
Y quien podría negarlo, ¿estaría realmente allí?
Si no me viese... ¿significaría todo lo contrario?.
Sólo un relato que empieza a complicarse un poco, pero no lo suficiente aún.
Podrían decir que la ventana oxidada es parte de una pared, y del piso y de.... que importa
si es obvio que está quieta, que lo que ondonea son las hojas, el violaceo pelo desteñido,
o mal teñido, el viento. Pero es mi relato, y mi recuerdo. Si tan solo pudiese gritar
pediría un poco de agua, lo demás sería tan obvio tambien.
Horas contemplando las horas, la participación inconclusa del personaje que acaba de morir
mirando mas allá de la oscuridad que enmarca a los actores. Perlas reflejandose en la noche
estrellada del auditorio silencioso del desengaño.
- Se enfría la noche, los pétalos desparramados son como escamas de su alma. ¿Que espero ahora?
Si el sinsentido se ha dormido como un cristal enmudecido. Si el sentimiento palidece frente a lo que pasa.
El suelo hecho horizonte, la sangre desintegrada evaporandose en las cortinas.
Dime si estoy detras de la ventana ondulada, desafinado preguntando para que son estas alas.
- ¡Para qué son estas alas!
Que me iba a contestar..... si ya no estaba.
Desde la pequeña ventana oxidada, que por las tardes parece mecer el ambiente;
en una rara mezcla entre las plantas que la abuela de al lado con esmerada cadencia
despeja de marchitos (para que la luz llegue a su centro) y el viento
del norte cuando siembra su impaciencia antes de cada noche; miro en estos días
de Febrero como se confunden: mi habitación y mi dolor de cabeza.
Y es que la quietud aparente de este espacio ya no es relativa a nadie, a nada..
a mí... que como en un feriado sentimental ya no veo las formas mas allá del
recuerdo. Al menos este recuerdo que pasa siempre por las tardes.
Solía no entender cómo aquella planta podía no quedarse sin hojas, que aunque no tan diminuta, no era
lo suficientemente extensa. Por la anciana!, desde luego. Pero ¿cómo podía ser?
¿Cómo podía recordar a esa mujer sino mas que por sus tijeras? Pero... ¿todos los
días? En algún lugar, en algún momento debería quedar sólo un mustio desnudo. ¿Estaría ella ahí?
El pasillo, el viento, las hojas... aquella ondulada ventana oxidada?.
Y si ella viese al través este globo de carne consumiendose pensaría lo mismo.
Como podria ser, Tal vez. Mustio.
Y quien podría negarlo, ¿estaría realmente allí?
Si no me viese... ¿significaría todo lo contrario?.
Sólo un relato que empieza a complicarse un poco, pero no lo suficiente aún.
Podrían decir que la ventana oxidada es parte de una pared, y del piso y de.... que importa
si es obvio que está quieta, que lo que ondonea son las hojas, el violaceo pelo desteñido,
o mal teñido, el viento. Pero es mi relato, y mi recuerdo. Si tan solo pudiese gritar
pediría un poco de agua, lo demás sería tan obvio tambien.
Horas contemplando las horas, la participación inconclusa del personaje que acaba de morir
mirando mas allá de la oscuridad que enmarca a los actores. Perlas reflejandose en la noche
estrellada del auditorio silencioso del desengaño.
- Se enfría la noche, los pétalos desparramados son como escamas de su alma. ¿Que espero ahora?
Si el sinsentido se ha dormido como un cristal enmudecido. Si el sentimiento palidece frente a lo que pasa.
El suelo hecho horizonte, la sangre desintegrada evaporandose en las cortinas.
Dime si estoy detras de la ventana ondulada, desafinado preguntando para que son estas alas.
- ¡Para qué son estas alas!
Que me iba a contestar..... si ya no estaba.
domingo, 18 de diciembre de 2011
Loading....
Loading....
Alguien escucha tu nombre.
Una flor se abre.
el pichón en su nido se alborota.
en un arbol una pareja se esconde.
se vuela huerfana una media al viento.
La guitarra permanece fría.
Al escucharlo ella se estremece.
rueda una naranaja a la calle.
una estrellita se cuelga del cielo
y entre las nubes un corazon se deshilacha.
la puesta de sol es diferente.
deja su cuadro a medio terminar.
refusilan las veredas cerca de navidad.
el loco de la esquina pretende bailar.
la espuma se derrama del jarro.
te acuerdas de ella mientras tanto.
alguien que mira la mañana,
escribiendo un verso melancolico.
parece lánguda la sed y la esperanza.
ella no parará hasta que llames.
un chofer le grita al transeúnte.
su esposa no sospechará nada,
preparando su cena se colará por la ventana.
pensarás que pasa si la llamas.
y es que estas cosas pasan mientras tanto.
mientras tanto... loading.....
(mejor tener una conexion rápida)
Alguien escucha tu nombre.
Una flor se abre.
el pichón en su nido se alborota.
en un arbol una pareja se esconde.
se vuela huerfana una media al viento.
La guitarra permanece fría.
Al escucharlo ella se estremece.
rueda una naranaja a la calle.
una estrellita se cuelga del cielo
y entre las nubes un corazon se deshilacha.
la puesta de sol es diferente.
deja su cuadro a medio terminar.
refusilan las veredas cerca de navidad.
el loco de la esquina pretende bailar.
la espuma se derrama del jarro.
te acuerdas de ella mientras tanto.
alguien que mira la mañana,
escribiendo un verso melancolico.
parece lánguda la sed y la esperanza.
ella no parará hasta que llames.
un chofer le grita al transeúnte.
su esposa no sospechará nada,
preparando su cena se colará por la ventana.
pensarás que pasa si la llamas.
y es que estas cosas pasan mientras tanto.
mientras tanto... loading.....
(mejor tener una conexion rápida)
sábado, 6 de febrero de 2010
Relatos Breves - VIDA SURREALISTA

Rehuyes piedra tu camino inalterable, escarbando entre partículas enrarecidas de este aire. Se desarma y vuelve de nuevo a intentarlo... se resiste.... Oh ¡¡ si pudiera ser delirio este sentimiento tan espeso que busca en donde recostarse!
Golpea, y golpea cada vez mas fuerte contra los demás escombros (no soy yo) entre la diminuta brisa de espejos rotos, o lo que alguna vez lo fueron,deslizándose por entre las alcantarillas que olvidó cerrar el tiempo. Ni siquiera es tiempo..., es el ultimo granito de arena dando vueltas en el cuello del reloj, es mas que eso, es el tiempo puro sin esperas ni razones.
Ahora todo es instinto.
Entonces llega la piedra hasta el suelo, rebota causando el estruendo más tenebroso desde el principio, ruido, solo ruido. Va inquieta entre la sangre que salpica esbozándose en lo hermoso, sin que nadie lo vea, extinguiendose en la verdad. (Pero aun estoy yo, por lo tanto existe!)
Es piedra, danza y melancolía en el silencio que solo es para ella, se eleva expectante y loca, locamente empieza a girar hasta que por fin se detiene. (Es un decir, porque todo sigue dando vueltas pero, quien puede notarlo?)
Alrededor se ven mas de 100.000 millones de piedras iguales a ésta, ¿que tendría de extraño? si después de todo son siempre las mismas?entonces: ¿para qué malgastar palabras describiendo el momento?
Entonces me despierto y veo de nuevo a mi alrededor... un inesperado compadre me devuelve la esperanza. Me muerde pensando que sigo muerto, pero no soy uno mas de esos cuerpos, no me duele tanto. La espanto y corre a juntarse con las demas ratas.
(Ahora parece todo más claro, corre viento del este)
domingo, 31 de enero de 2010
Relatos Breves - CARICIAS

Tres menos cuarto del jueves, una solida brisa se desvanece.
Las ultimas hojas revoltosas se detienen en un charco al lado de las begonias de Cecilia. Un grillo desentendido, canta su ultimo sonido y; como sabiendo lo que se avecina, se vuelve para atrás (si es que eso se puede en los pasos de un insecto) hacia lo mas profundo de la noche.
En silencio todo queda y acompaña a la soledad del jardín florecido en primavera la quietud; que poco a poco, va desprendiéndose de la oscuridad.....
De repente, se escuchan pies descalzos descalabrándose en el suelo. Explota atravesando la puerta trasera la piel desnuda de una silueta certera, desgarbada de melancolía y sollozando a plena luz, debajo de los reflejos temerosos de la luna llena, a gritos, entramada por las hojas de los arboles...., a plena pena... despedazada en llanto.
Ella cae sobre su costado abrazándose las piernas, desconsolada de existencia, encogida levemente de hombros tiene los cabellos largos como un velo de sirena, mas hermoso que 10 mil caricias lacias juntas, del color de la tierra.
La calma que procede a la tormenta, que hasta hace un momento lo alcanzaba todo, da vueltas alrededor suyo sin poder encontrarla, justo allí en el césped regado de lágrimas en la grama verde, sin quererlo, sin saber por qué.
Entrecortada su respiración implora volverse fuego y escapar de lo que esta sintiendo.
Desde que él se fue, sus manos están marchitas, y en las noches, nunca mas duerme. Siente como ese escalofrio la roza casi siempre al mismo horario y su interior se evapora como agua, invisible, hacia el cielo, que esta tan lejos ahora.
-¿Dónde estás? Gimotea Cecilia en la palma de su mano.
Si lo supiera no sucedería tan a menudo, o si por un instante pudiera dejar de sentir su presencia en todas partes, en la cocina, en los muebles, en su piel, quizás sería mas sencillo.
Es que es tan real cuando en las noches me tocas…. seguramente piensa, como hasta no hace mucho tiempo. Tiempo.
Eterno cuando la melancolía se desvanece entre los huesos.
Quizas por eso, todas las noches el le da su caricia mas tierna, aun ahora. ¿Será que tal vez la siente?
¿O como una droga hermosa es la abstinencia a esa alma la que hoy no la deja desprenderse?
Lo cierto es que el escalofrío la recorre siempre a la misma hora, y no lo puede calmar….
Ayer se planteó esta situación, y sus preguntas le recorrieron el alma, una y otra vez, que pensaría si pudiese verme, si en lugar de haberme dejado, fuese solo una prueba para saber si todavía lo amaba…. qué diría si me viese…pensó. Vería que no soy nada y se reiría de mí como siempre. Yo no aguantaría mas y me reiría también… será por eso. Pero no puedo, no se donde estas, y no importa, solo se que no es aquí.
Tan frágil como una burbuja a punto de romperse. Intocable, librada al tiempo.
Como un estruendoso tren que ha pasado a su costado, se estremece hasta el olvido, tratando de revivir, buscando su propia via, su salida de ese túnel que zofoca hasta la muerte.
Levanta su puño hasta su frente y de a poco su repiracion entrecortada va volviendo en ritmo, como a saltos, y una incómoda sonrisa se detiene en sus labios, rojos como el vino que compartía antes. Hoy será una copa para uno de lovan, tibio al calor corporal, sin añejar. De un solo sorbo ahoga su mirada hacia su cuerpo, bello como siempre, iluminado como ninguna.
Se tiende sobre el suelo lentamente y solo espera, sintiendo el vaho caliente de su cuerpo.
Los sonidos se atemperan y esa brisa entre los arboles ya no teme al desencuentro.
Cecilia desde su inmóvil profundidad espera, tan sólo que vuelva hasta su seno… y llega… como un señuelo sin línea acariciando su pelo, uno por uno, hasta su cuello, suave de nuevo al tacto deslizandose en su hombro presuroso hasta su mano abierta. Se entretiene entre sus dedos fríos y se entremezcla.
Súbitamente se cierra y ciñe fuertemente la mano de Matias…
-Tranquila amor, tranquila.
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Dile a las palabras que no se callen,
al silencio que ayude y a los gritos que esperen,
que allá voy, o vamos, a seguir escribiendo.




