Pretexto de olvidar
me acordé que en un lugar
quedaron mis cosas escritas,
para que mi memoria me permita
en este estero de soledad
salir de nuevo a pescar
amarrado al infinito.
lunes, 3 de febrero de 2014
PARTE V
Tanto hablar y escuchar palabras de otros,
mentiras, verdades, reclamos, perdones,
sollozos, insultos, vanidades y susurros.
¿Escuchaste alguna vez el silencio
entre las gotas de lluvia???.
Yo sí, y me detuve en ese instante
mentiras, verdades, reclamos, perdones,
sollozos, insultos, vanidades y susurros.
¿Escuchaste alguna vez el silencio
entre las gotas de lluvia???.
Yo sí, y me detuve en ese instante
PARTE IV
¿Qué buscás en otro mirandote hacia adentro...?
¿la compañia de un zumbido?
¿de una luz fluorescente que te escuche?
Hey!, ¿Adonde vas?, es hoy!
para hacer y rehacer... pero sin ensayos.
Todo es nuevo, todas las historias que van pasando.
Asi que tal vez te toca a vos,
reconocerlo y dar el primer paso.
¿la compañia de un zumbido?
¿de una luz fluorescente que te escuche?
Hey!, ¿Adonde vas?, es hoy!
para hacer y rehacer... pero sin ensayos.
Todo es nuevo, todas las historias que van pasando.
Asi que tal vez te toca a vos,
reconocerlo y dar el primer paso.
PARTE III
Recordar no es sentir
y sin darnos cuenta
se mezcla en una lágrima,
en una imagen o un papel.
Somos tan complejos; que a veces,
nos miramos incompletos
tan solos o imperfectos...
y creemos realmente no existir.
y sin darnos cuenta
se mezcla en una lágrima,
en una imagen o un papel.
Somos tan complejos; que a veces,
nos miramos incompletos
tan solos o imperfectos...
y creemos realmente no existir.
PARTE II
Ten cuidado!
que las costas acechan a los vientos
sobre las manos de los que imploran,
ten en cuenta un sueño entonces
para cuando los temores de la carne
sean lo único que veas a la deriva.
que las costas acechan a los vientos
sobre las manos de los que imploran,
ten en cuenta un sueño entonces
para cuando los temores de la carne
sean lo único que veas a la deriva.
PARTE I
Perplejo un momento de espinas se calcina,
como un tango en los barrios de adoquines,
pueblo, armas a tu cuerpo entre las calles...
suena el eco del hambre toda la noche,
donde los esclavos se desbocan.
como un tango en los barrios de adoquines,
pueblo, armas a tu cuerpo entre las calles...
suena el eco del hambre toda la noche,
donde los esclavos se desbocan.
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Dile a las palabras que no se callen,
al silencio que ayude y a los gritos que esperen,
que allá voy, o vamos, a seguir escribiendo.