lunes, 11 de noviembre de 2013

El verso Anterior



se fué y no,
lo escribí por nada...
avergonzado en otra cara
la gloria,
que al recitar llueve,
va y viene a su mortaja.
No, no lo escribí por nada,
que en otro verso aparezca,
si se le da la gana,
ya demasiado espera
aquél que calla,
demasiado escribo,
y no le debo nada.

Desayuno.



Se azota solitario gris
gusano inquieto
hincado bajo el humo
en su ceguera erguida
suelos descalzos
que no alcanzan
ni para acordarse,
de las llamas
al rojo vivo
de su boca negra.

Sorna maleva,
improperio del tiempo
en la agrietada espera,
la vida corre
bajo mis uñas toda
y la tierra;
que bajo ellas yacen,
se ha declarado en venta.
Que quede lo impuro
entre paréntesis,
que duela el olvido
de la ciudad muerta...

lunes, 17 de junio de 2013

8 A.M.



Un suicidio mas que no va a ser breve de ninguna seccion de diario. La antesala de la muerte tiene sonidos inquebrantables, desgraciada suerte tener la capacidad de recordarlos. Espero que el sociego haya sido su ultimo recuerdo, pero lo dudo. Por aca abajo, eso es lo de menos.

viernes, 12 de abril de 2013

Abril



La brisa áspera encandila la tarde
dice pocas cosas, huele al silencio.

Palabras amarillas cuelgan de su boca
dispuestas a perderse sobre el suelo,
hojas secas dichas de otras bocas!

Espera inquieta las semanas.
De Abril no espero nada, nada de hoy
nada de mañana.... simplemente, nada.

Labios Oxidados





Tus Labios oxidados
se abren como una rosa
y por un segundo 
la magia inconsciente
en tu garganta agazapada
no tiene palabras,
Dices recuerdos
hablas miradas
tiritando en las pestañas,
nunca mas soñar
en alguien mas
de otra dimensión
en orbita perdida.
La otra mitad
de una sonrisa
en el mundo del ruido
derivando a la interperie
y desarmando la tarde.
Hasta el sol
complice absoluto
de la ciudad callada
como un tesoro ciego
murmullo de la luz
postrado a tus pies
dispuesto a escuchar....
sábanas de viento,
tacto de una mirada
opuesta al milagro
de un cielo esmeralda
débil y real
al costado de mi cama.

Desiertos





Moja la aldaba
el resplandor de los pobres
entre las nubes,
dedos crepusculares
atardecidos, rugosos, inusuales.....

Puente de las horas
desierto impetuoso
sobre la riada,
flores en tu nada,,
al costado caprichoso
perdido en la memoria.

¿cuantas gotas hacen lluvia?
¿cuantos cielos estrellados?
Dile a las palabras que no se callen,
al silencio que ayude y a los gritos que esperen,
que allá voy, o vamos, a seguir escribiendo.